COMUNICADO: Posición de Funcicar respecto a la crisis de gobernabilidad en Cartagena

Cartagena de Indias, D.T. y C. 5 de agosto de 2017.

Funcicar aplaude que los entes de control e investigación estén reaccionando frente a los presuntos hechos de corrupción tales como el de control urbano, tráfico de influencias en la elección de la Contralora Distrital, la usurpación de funciones públicas, concierto para delinquir y cohecho. Esperamos que otros temas que hemos denunciado públicamente tengan resultados a corto plazo, como lo ocurrido con la inversión del crédito público por $250 mil millones.

Estas, afortunadamente, están teniendo eco de manera oportuna.

 

Funcicar propone:

Como organización de la sociedad civil, proponemos asumir con responsabilidad la coyuntura política actual y que la Administración y la ciudadanía, con todos sus sectores, trabajen en conjunto para crear condiciones hacia el desarrollo sostenible y no solo pensando en superar la crisis.

1. Desde la Administración Distrital:

-Para la definición del gabinete, el Alcalde (e) deberá prestar especial atención a Control Urbano, fortaleciendo las inspecciones de policía, definiendo competencias para la vigilancia, control y sanción. Así mismo, debe fortalecer EDURBE, entidad responsable de operar los recursos del Plan de Drenajes Pluviales, que será contratado a través de la modalidad de crédito al proveedor.

-La Administración debe convocar a las instancias de participación ciudadana que nos representan, tales como el Consejo Territorial de Planeación y los tres Consejos Locales de Planeación, para trabajar de la mano con la ciudadanía en un plan de choque y de esta manera legitimar las acciones del gobierno interino.

-El gobierno debe mantener la dinámica de trabajo conjunto con los gremios y el sector productivo de la ciudad, para aunar esfuerzos en la superación de la crisis.

-El grupo significativo de ciudadanos, que representa al alcalde Manuel Vicente Duque, debe asumir una responsabilidad política frente a lo que está sucediendo.

2. Desde la ciudadanía:

Los Cartageneros debemos aprender de esta situación, y generar cambios en nuestro comportamiento, no solo al momento de elegir gobernantes, sino también en el seguimiento a la gestión pública.

Tenemos el reto de desnormalizar que lo público sea un fortín de unos pocos. Lo público es de todos, y es nuestra responsabilidad trabajar y vigilar para que funcione de manera apropiada, logrando que la comunidad y el territorio puedan acceder a la oferta institucional y a la realización de sus derechos. Cuando la corrupción se interpone se aumenta la pobreza y frena la competitividad de la ciudad.

Por eso desde Funcicar contribuimos en el desarrollo del territorio haciendo control social a la gestión e inversión pública y movilizando a la ciudadanía para que se acerque al Estado y participe en la toma de decisiones que afectan su calidad de vida.

 

¿Qué consecuencias tiene esta crisis? 

Hoy, frente a la crisis se generan grandes costos asociados a la ingobernabilidad y las consecuencias se evidencian así:

1. Incertidumbre en los procesos institucionales:                                             

No tener claridad sobre el panorama político, afecta las decisiones públicas. No sabemos por cuánto tiempo tendremos un alcalde encargado, si habrá cambios en el gabinete y con qué frecuencia, si habrá terna por parte del Grupo Significativo de ciudadanos “Primero la gente movimiento ciudadano”, si el presidente aceptará terna o nombrará Alcalde, o si nos iremos a elecciones atípicas. Adicional a que en la actualidad cursa un proceso de revocatoria de mandato.

2. Incertidumbre sobre avance de importantes proyectos e instrumentos de planeación del territorio como:

La administración Duque ha marcado un buen ritmo en curso de la planeación, aprobación e incluso puesta en marcha de proyectos clave para el territorio que históricamente han estado estáticos. Esto desde luego ha estado asociado a la voluntad política del gobierno “Primero la Gente”. Sin embargo, ante la incertidumbre que el alcalde encargado pueda tener sobre su tiempo en este cargo público, sus posibles diferencias de visión sobre las necesidades de la ciudad, y las implicaciones de tiempo y recursos que comprometen estos proyectos en el mediano y largo plazo, es probable que se frene el avance hasta el momento conseguido. Algunos de los proyectos son:

- Nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

- Plan Especial de Manejo de Protección del Centro Histórico (PEMP).

- Plan Maestro de Drenajes Pluviales.

- Quinta avenida de manga.

- Plan Maestro para la implementación del Plan 4C (Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima).

- Plan Maestro de Movilidad.

- Traslado del Mercado de Bazurto y nueva central de abastos.

- Protección costera.

- Centro Administrativo Distrital.

 

3. Incertidumbre en la oferta institucional frente al deterioro de la calidad de vida:

Cuando hay incertidumbre administrativa, la oferta institucional no llega de manera efectiva a la base social, y la ciudad no da espera. Recordemos que tenemos 294 mil personas en condición de pobreza y otros 55 mil que se encuentran en situación de pobreza extrema.

4. Incertidumbre frente a la toma de decisiones en las instancias de la democracia participativa:

El funcionamiento de instancias formales de participación ciudadana que tienen incidencia directa sobre la planificación del territorio y sobre la decisión respecto de la inversión pública, como lo son el Consejo Territorial de Planeación, los Consejos Locales de Planeación y la ejecución de los Fondos de Desarrollo Local, dependen en gran medida del apoyo administrativo que suministran la alcaldía mayor y las alcaldías locales respectivamente. Desde luego la incertidumbre institucional derivada de la interinidad del alcalde mayor, del proceso de elección del nuevo alcalde de la localidad 1, y de la investigación en el curso que recae sobre alcaldesa de la localidad 3, por los hechos asociados a control urbano, son factores que pueden obstruir las inversiones en las localidades y el buen funcionamiento de estas instancias de participación.

La situación actual de la ciudad es un reflejo de malas prácticas políticas, que se han naturalizado en nuestras instituciones y ciudadanía. Nos convoca, a retomar el rumbo de nuestro rol ciudadano frente a los asuntos públicos. No podemos ser indiferentes ante la crisis, es momento de que nuestro capital social priorice y movilice cambios positivos en la cultura política. Funcicar seguirá trabajando por la cultura democrática, para lograr un Buen Gobierno y el Fortalecimiento Institucional.

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