Las organizaciones firmantes, articuladas en la Alianza por la Democracia, observamos con preocupación que, a pesar de las advertencias y las solicitudes de la sociedad civil y de algunas instituciones del Estado, la participación del presidente Gustavo Petro en el debate electoral actual es cada vez más frecuente y directa. Con sus mensajes de apoyo a una de las candidaturas en contienda, el presidente incurre en las formas de participación en política que la Constitución, las leyes y la jurisprudencia colombianas prohíben para los servidores públicos. Por tanto, expresamos nuestra consternación profunda ante una conducta que viola las reglas del juego de la democracia y pone en riesgo las garantías para la oposición democrática en el presente periodo electoral.
Aunque el presidente puede emitir sus opiniones sobre asuntos políticos de interés general, aun en tiempo de elecciones, sus publicaciones van más allá de ese derecho, pues contienen pronunciamientos de apoyo a la candidatura oficialista, y de rechazo a algunos de los candidatos que, desde la oposición, aspiran a la presidencia.
Consideramos que, más que opiniones legítimas sobre la situación política del país, que el presidente puede expresar en cualquier momento, las declaraciones del presidente Petro constituyen intervenciones claras en el proceso electoral, con las que busca incidir en el comportamiento electoral de los colombianos. Esto pone en riesgo el funcionamiento libre de la democracia, debilita las garantías de la oposición democrática y vulnera los derechos políticos y fundamentales de los participantes en la contienda electoral.
Instamos al presidente Gustavo Petro a considerar las consecuencias de sus declaraciones, dada la majestad de su cargo, para la democracia en Colombia y a acogerse a los límites que a su investidura le imponen la Constitución y las leyes. Lo exhortamos a darle garantías a la oposición y a seguir las reglas del juego del proceso electoral y de nuestro sistema democrático.

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